Más allá de los números, una contabilidad ordenada es la columna vertebral de un negocio exitoso y seguro.
La contabilidad permite conocer la situación económica real de un negocio, facilitando la toma de decisiones estratégicas oportunas y basadas en datos concretos, no en suposiciones.
Ayuda a cumplir con los requerimientos de organismos públicos como la Secretaría de Estado, condado, ciudad e IRS, evitando sanciones, multas y problemas legales que pongan en riesgo tu patrimonio.
La contabilidad genera información confiable y estandarizada, indispensable para que los bancos aprueben créditos y para que los accionistas puedan evaluar objetivamente la evolución de su inversión.